Los Covachos pugna por ser Monumento Natural de Andalucía

[caption id="" align="alignnone" width="644"] La caverna arqueológica tiene manifestaciones prehistóricas desde el 4.000 antes de Cristo[/caption]




El Ayuntamiento de Almadén inicia los trámites para proteger la caverna arqueológica con las primeras pinturas rupestres de Sevilla




El Ayuntamiento de Almadén de la Plata ha iniciado esta semana los trámites para solicitar a la Junta de Andalucía que el conjunto arqueológico de la caverna de Los Covachos, cuna de las primeras pinturas rupestres de la provincia de Sevilla, sea declarado Monumento Natural de Andalucía.


El alcalde en funciones, José Luis Vidal, ha dado luz verde a la iniciativa con la elaboración de una memoria que adjuntará a la solicitud ante la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. El consistorio melojero trabaja en coordinación con el personal técnico del Parque Natural de la Sierra Norte para elaborar el dossier informativo sobre Los Covachos. El gerente del Geoparque, Antonino Sanz Matencia, ha explicado que la solicitud obtendrá un informe positivo del Parque Natural, "dado el valor arqueológico, biológico y antropológico" de la caverna de Los Covachos.


Caverna arqueológica


La iniciativa persigue avanzar en las investigaciones que por falta de financiación quedaron en suspenso hace décadas en esta caverna arqueológica, así como extremar la protección del yacimiento -que en el siglo XX estuvo a punto de saltar por los aires para su explotación minera- y promover su puesta en valor con fines divulgativos y lúdicos elaborando una señalización, cartelerías y publicaciones para dar a conocer este espacio en Andalucía.


El interior de la caverna atesora grabados y pinturas rupestres en salas, corredores y otras zonas de difícil acceso, explica el historiador Miguel Ángel Vargas, que sostiene que en Los Covachos se conservan "las primeras manifestaciones prehistóricas documentadas en una cueva en la provincia de Sevilla". Desde el Neolítico final se registran 1286 signos grabados con trazos simples y pinturas esquemáticas, relacionadas con ritos de fertilidad de los moradores de la cavidad.


La cueva estuvo habitada desde el 4.000 antes de Cristo hasta la Edad Media. En los archivos documentales, aparece reseñada desde el siglo XIV, y un pasaje del siglo XVIII la rodea del misterio, a raíz de las inmersiones al interior de la gruta de un clérigo, el párroco Antonio Apolinar, enterrado en templo melojero, que dio lugar a una leyenda que habla de la existencia de un pasadizo que conectaría la iglesia parroquial con la cúpula del interior de la montaña esculpida a lo largo de miles de años por la naturaleza.


Este portentoso hábitat cubierto de estalactitas y estalagmitas da cobijo a una colonia de murciélagos, y para no inferir en los períodos de reproducción de esta especie, la inmersión al seno de la cueva se reserva a los meses de marzo y abril, y de septiembre y octubre. No obstante, Los Covachos es una caverna cerrada para evitar también los expolios que padeció durante décadas. Las visitas están restringidas a grupos reducidos donde tiene prioridad el personal investigador, y se llevan a cabo previa autorización de la Junta de Andalucía, justificando el objeto de la inmersión.


Consta de dos accesos, uno superior y otro inferior, protegidos por rejas. "Al acceder por su entrada inferior encontramos una primera sala con un gran caos de bloques", relata Hipólito Sánchez, tras una expedición del Espeleo Club Erebo de Los Palacios. Con equipos de iluminación y cámaras fotográficas, el grupo de espeleólogos arrojó luz sobre corredores y salas como la del Hoyo o la de los Grabados, de la que destacan a ABC Provincia "las formaciones que ha ido formando el agua a través de millones de años, que confieren a la roca una superficie lisa y colorida".


La solicitud que el Ayuntamiento elevará a la Junta se apoya en una petición formulada por los especialistas. La sociedad espeológica GEOS al término de unos estudios que llevan a cabo en 1997 ya auspició una candidatura siguiendo el mismo propósito.


Rareza y belleza


Los monumentos naturales son espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de tal singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de protección especial, cita la normativa reguladora de la Junta. De esta manera, cabe considerar monumentos naturales las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos "que reúnan un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, culturales o paisajísticos".


De prosperar la solicitud, Los Covachos pasaría a ser el tercer monumento natural de Andalucía del Parque Natural de la Sierra Norte, donde gozan de este distintivo dos enclaves señeros: el Cerro del Hierro, entre San Nicolás del Puerto y Constantina, y las conocidas como Cataratas del Huéznar, situadas en la Ribera del Huesna.



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