"Ocaña se nutre de la tradición en su manifestación artística"

[caption id="attachment_3800" align="alignnone" width="584"]Ribera- joseNaranjo-Ocana El investigador y artista plástico José Naranjo publica en octubre un libro divulgativo sobre la obra de Ocaña a beneficio de la recuperación del mural del pintor sevillano en el Colegio La Esperanza de Cantillana / ABC PROVINCIA[/caption]
La Universidad de Sevilla premia una tesis de José Naranjo sobre la figura y el legado del activista por los derechos de los homosexuales, anarquista y artista plástico de Cantillana José Pérez Ocaña


El legado de José Pérez Ocaña, activista del movimiento homosexual y una destacada figura de la contracultura de los años setenta en Barcelona, sigue treinta años después de su prematura muerte por las quemaduras que sufrió en el carnaval de su pueblo al incendiarse su disfraz de sol en 1983,en fase de investigación para interpretarse en toda su magnitud.


La Universidad de Sevilla ha reconocido con el premio anual a la mejor tesis leída la investigación "Ocaña, artista y mito contracultural. Análisis de la figura y legado artístico de José Pérez Ocaña (1947-1983)" que ha llevado a cabo el historiador del arte y artista plástico cantillanero José Naranjo.


Esta tesis es según su autor "un punto de partida" para llenar un vacío sobre la figura del artista cantillanero defensor de los derechos del colectivo homosexual, anarquista y artista plástico, que deja abiertas nuevas líneas de investigación científica para profundizar en él, más allá del mito que rodea a este personaje que en el año 1971 se ve forzado a abandonar su pueblo buscando desarrollarse como persona y triunfar como artista en Barcelona.


Valiente
"Fue valiente no, lo siguiente que tiene el arrojo de ser él mismo" explica Naranjo, ya que el carácter alegre y vitalista de Ocaña junto a su activismo por los derechos de los homosexuales y su reivindicación lo catapultan en plena dictadura a la primera línea como personaje, "algo que sabe proyectar como artista".


Partiendo de cero, como un emigrante más ávido de desarrollarse, Ocaña entra en contacto con la Barcelona más canalla y contracultural que estaba en plena ebullición en los setenta "y logra situarse en poco más de un año como una de las figuras icono de aquel movimiento" abunda Naranjo, que sostiene que el pintor sevillano encuentra en la ciudad un entorno rompedor donde no solo lo apoyan sino que lo siguen: "hasta hacerse cabeza visible de todo el movimiento".


La manifestación artística de Ocaña es contradictoria, "un cóctel", sostiene Naranjo, porque en ella confluye tanto lo clasista como lo marginal, tanto lo popular como lo más intelectual del momento. "Ocaña rehuye de los parámetros habituales dentro del arte homosexual, de corte más norteamericano, y se nutre de las fuentes más tradicionales y autóctonas de su Andalucía natal: a la religión, a las procesiones o a las devociones populares que tanto auge tienen en Cantillana", explica el investigador.


Según esta tesis, la genialidad de Ocaña reside precisamente en su autenticidad. "No inventa nada, exporta los códigos del lenguaje tradicional, libre de artificios, a otro contexto, y lo resignifica".


En este sentido, una clave para interpretarle será "el sistema matriarcal que rige en Cantillana, donde la figura de la mujer es protagonista de la vida cotidiana", explica Naranjo, "como se observa en su obra donde las imágenes son su fetiche, y donde no faltan las viejas, las mantillas y las muestras más auténticas de esa tradición".


Con toda la obra de Ocaña catalogada por Naranjo el año pasado, la familia del artista trabaja junto al Ayuntamiento de Cantillana en un proyecto con el que pretenden la creación de un museo, que se erigirá en un antiguo convento, desde el que poner en valor y divulgar el legado de uno de sus vecinos más ilustres. Antes, en octubre, José Naranjo publicará un libro cuyos beneficios estarán en parte destinados a recuperar un mural de Ocaña que se encuentra en el colegio de la Esperanza.


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