Piden no beber agua de pozo al no remitir la gastroenteritis

[caption id="attachment_3919" align="alignnone" width="584"]Un grupo de vecinos se concentró a las puertas del Ayuntamiento pidiendo un servicio de agua de calidad / Juan Carlos Romero Un grupo de vecinos se concentró a las puertas del Ayuntamiento pidiendo un servicio de agua de calidad / Juan Carlos Romero[/caption]

Las autoridades descartaron que el foco infeccioso se debiera al agua de la red pública y apuntaron a las fuentes públicas, ahora señalan a los pozos instando a la población a no beber agua no tratada




Sólo el agua de la red pública quedó descartada desde el primer momento por el Ayuntamiento de Castilblanco como posible foco de un brote de gastroenteritis que desde hace tres semanas viene afectando a la ciudadanía. Las autoridades instaron en un primer momento a clausurar las fuentes, pilares y abrevaderos públicos del término municipal y, esta semana, ante los nuevos contagios y recaídas, han emitido un comunicado en el que se insta a los vecinos a no beber agua que provenga de pozos.


La medida cuestiona la versión anterior por la que el foco se localizaba en una fuente del pueblo, y se toma casi un mes después de que se emitiese una alerta sanitaria por un brote de gastroenteritis producido por la ingesta de aguas contaminadas. El foco infeccioso, provocado por una bacteria, ha afectado a más de doscientas personas en el municipio. Una veintena, entre ellos varios menores, estuvieron ingresados en situación de aislamiento en el área hospitalaria de Sevilla.


Las fuentes públicas que se surten de veneros y manantiales naturales que se encuentran en diversos enclaves del casco urbano, como el Pilar de San José de la Plaza Amarilla, fueron clausuradas desde un primer momento, y serían, según afirmó hace dos semanas la delegada provincial de Sanidad, Francisca Díaz, donde se encontraba el foco infeccioso.


"Desde el primer momento sospechamos que el origen del brote se encontraba en este pilar y hoy, con los resultados de las analíticas, podemos confirmar que se trata de agua contaminada", expuso Díaz. "En todo momento nos referimos a una fuente de agua no potable, lo que significa que no ha sido tratada para su consumo", abundó la responsable provincial del área de Salud de la Junta de Andalucía.


Este relato sigue sin embargo sin convencer en el municipio, donde aún se desconoce a qué se debió la alta concentración de aluminio detectada en el agua de la red pública en febrero de 2011 que llevó a las autoridades a prohibir beber agua del grifo durante varias jornadas, y donde los vecinos acuden a las fuentes públicas como alternativa al agua del grifo, dado que según reconoció el consistorio el 80% no la consume. Esto implica que se abastecen de recursos hídricos alternativos.


En los últimos meses el debate sobre la potabilidad del agua se reabrió al aparecer imágenes en las redes sociales en las que se denunciaba el mal color del agua de la red de abastecimiento pública, procedente del embalse de Los Molinos.


Un grupo de vecinos ha iniciado una campaña de recogida de firmas para demandar un servicio de abastecimiento de agua de calidad en Castilblanco y la construcción de la nueva depuradora , un proyecto que el regidor Segundo Benítez (PSOE) presentó en 2010, y que sigue pendiente.

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