Un "canto" a la inclusión en la Iglesia

Antonio Jesús Chamizo, a la derecha, recuerda que fue hermano mayor entre 2006 y 2010 / J. C. R.

Un músico y costalero de Villanueva del Río y Minas clama a la Iglesia para que le deje volver a ser hermano mayor de su cofradía. Se siente discriminado por ser gay y su caso ha llegado hasta el Vaticano.


Los setenta y cinco años de historia de la hermandad del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de los Dolores podrían no tener continuidad después de que la autoridad eclesiástica haya rechazado a la única persona que aspiraba a ser hermano mayor de esta cofradía de Villanueva del Río y Minas. Los motivos: el aspirante, Antonio Jesús Gómez Chamizo, es gay y está casado con un hombre por lo civil.


Las elecciones fueron en septiembre y quedaron desiertas, dejando a la hermandad sin renovar sus cargos por un caso que ha llegado a las más altas esferas, ya que Gómez Chamizo dirigió un escrito en marzo al propio Papa Francisco en el que clama por la igualdad y contra la homofobia que, a su juicio, sigue siendo un fantasma que ensombrece a la Iglesia.«Si hubiese mentido no habría tenido este problema», asegura Antonio Jesús Gómez. En los últimos años ha pasado por todas las funciones de servicio a la comunidad parroquial, trabajando por su hermandad desde sus más diversas facetas como músico o costalero, como diputado de juventud o incluso como hermano mayor en el período de 2006 a 2010, «antes de que me casase con Zeus, mi marido, hace ahora cuatro años», explica.


Según su relato, la Archidiócesis de Sevilla, por boca del delegado episcopal de asuntos jurídicos, Antonio Vergara, excusó la negativa a que pueda ser hermano mayor de su hermandad en el hecho de «estar casado por lo civil con otro hombre», dado que no puede presentar lapreceptiva credencial del matrimonio canónico, un sacramento de la Iglesia Católica que no ha sido reconocido cuando se trata de un matrimonio entre personas del mismo sexo. No obstante, asegura Gómez Chamizo, «en última instancia se me dice que mi vida es pública y por ello aunque no estuviera casado por lo civil, por el hecho de que yo sea gay no podría ser hermano mayor o volver a formar parte de una junta de Gobierno».


Las Normas Diocesanas en vigor establecen que pueden concurrir a hermano mayor o a junta de Gobierno los miembros de dicha cofradía de ambos sexos que sean mayores de edad y, conforme al artículo 31, que se distingan también por llevar una vida cristiana personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica. Por último, la normativa de Palacio establece que los candidatos a formar junta de gobierno deberán presentar «si es de estado casado, la partida de matrimonio canónico, así como una declaración de encontrarse en situación familiar regular».



Apoyo de los vecinos


Entre los vecinos de esta localidad resuenan las palabras del Papa, «¿quién soy yo para juzgar a los gays?», y remiten también a una cita del Evangelio de San Juan: «Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él». En las redes sociales, el aspirante reclama a la Iglesia que reconsidere su postura mientras recibe muestras de solidaridad de centenares de personas que se han interesado desde que hiciera pública su situación. Ahora, esta causa la impulsan también en el seno de la parroquia de San Fernando, con la excepción del párroco, desde donde realiza estación de penitencia cada Viernes Santo el Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de los Dolores.

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