Avalancha de peticiones para trabajar en la mina

[caption id="attachment_3953" align="aligncenter" width="584"]SierraNorte-Aznalcollar-Mina-AeroClubIlipaMagnaJCR Vista panorámica del yacimiento minero de Aznalcóllar esta semana, cedida por la escuela de vuelo del Aero Club Ilipa Magna de Alcalá del Río / J.C.R.[/caption]
Aznalcóllar celebra el desembarco de la Minera de Los Frailes para la reapertura de la mina tras una década sin alternativas laborales en la faja pirítica. Minera de Los Frailes ha anunciado los primeros trabajos en la zona.


Desde el fontanero al mecánico, la reapertura de la mina impacta en toda la economía de Aznalcóllar y de todo su entorno. "Ya no es sólo para las personas que trabajen en la mina, también para las tiendas, los bares y los negocios del pueblo que han pasado unos años bastante malos", explica Antonio Acevedo, de 57 años y padre de dos hijos, que trabajó como químico en la mina entre 1975 y 2001.


Boliden cesaba definitivamente su actividad en 2002, después del vertido de 1998, y tras un acuerdo suscrito el 18 de julio de ese año se prejubiló a 308 mineros, mientras que a otros 109 se les garantizó una renta compensatoria hasta su recolocación, bajo la supervisión de una comisión de seguimiento. Acevedo fue uno de los prejubilados. "Después de casi 30 años trabajando, cuando el desastre torció las cosas pude mantener ciertos ingresos gracias a la acción de las autoridades del momento y a la presión sindical". Otros muchos trabajadores de otras áreas, explica este minero prejubilado, perdieron su trabajo "cuando se arruinaron las empresas auxiliares".


La Minera de los Frailes —la sociedad constituida por Grupo México y Minorbis (Magtel) tras ganar el concurso— ha anunciado que comenzará las labores preparatorias de la fase de investigación, lo que dará lugar a la contratación de unas 200 personas para la investigación y, más adelante, de otras 1.100 en la puesta en marcha de la actividad.


La reapertura es un "bombazo" para un pueblo donde la mina es el hilo conductor de unas generaciones con las otras. "La gente está ilusionada porque era un objetivo por el que lleva muchos años luchando este pueblo, y, sobre todo, por lo que representa para los jóvenes, que hoy por hoy no tienen nada, porque aquí sin mina no hay empleo ni esperanza", relata Antonio Acevedo a ABC.


"Hay padres de familias que vivían muy bien trabajando en la mina y ahora dependen de Cáritas para comer", explica la empresaria Sensi Pluma desde la calle Cruz, donde ha visto el parón minero en 1989 y 2002, y la "adrenalina" de los vecinos al saber que se reabrirá.


En sólo unas horas, una vez desbloqueada la reapertura de la mina, el alcalde de Aznalcóllar, Juan José Fernández (IU) atendió más de 1.700 mensajes de sus vecinos interesándose por las posibles ofertas de trabajo. El alcalde se ha mostrado dispuesto a valorar las necesidades de vivienda que tendrán los nuevos trabajadores de la mina y de las industrias auxiliares, así como los solares que habrán de poner a disposición de las actividades complementarias.


La situación crítica, llevó al primer edil a valorar la necesidad de abrir un comedor social para atender las necesidades de los vecinos, debido a que la alternativa a la mina, señalan desde el Ayuntamiento, era la agricultura pero es de secano en la mayor parte del término y no tiene la capacidad de absorber la cantidad de parados que suma el municipio, ni cuenta con suficientes recursos hídricos para implementar cultivos de regadío, ya que están adjudicados a la planta de Abengoa en Sanlúcar.


Nuevas infraestructuras
El desembarco en la localidad sevillana de Minera de Los Frailes tendrá un impacto también en las infraestructuras públicas. Así, la consejería de Fomento ha desbloqueado una demanda histórica del municipio: el arreglo de uno de los puntos negros de la carretera A-477 de Aznalcóllar a Gerena, por la que circulan diariamente más de 6.000 vehículos.


Asimismo, con un período de ejecución de seis meses, se licitarán las obras de sustitución del puente sobre la rivera del Guadiamar por otro que permita el acceso al municipio en doble sentido y la eliminación de la limitación a 28 toneladas que rige ahora. El proyecto tiene un presupuesto de 1,25 millones de euros y un período de ejecución de seis meses. Atiende también a la demanda del centro logístico de Mercadona en Huévar.


Entre los vecinos valoran la reapertura de la mina como una oportunidad para recuperar el poder adquisitivo que se resintió en la última década. En el plano medioambiental confían en que el retorno a la actividad minera en esta ocasión «se lleve a cabo extremando las precauciones y las medidas de seguridad para reducir al máximo el impacto en el entorno», con lugares como el arroyo de Los Frailes o la rivera del Guadiamar, explica el ecologista Joaquín Cid. La cuenca del Guadiamar fue recuperada y puesta en valor como corredor verde desde la Sierra Morena al coto de Doñana después del vertido en una rápida actuación coordinada entre las administraciones.


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