Reivindican el potencial de Aznalcóllar en la Sierra Morena

[caption id="attachment_3968" align="aligncenter" width="584"]El acceso al viejo yacimiento de Los Laureles / Juan C. Romero El acceso al viejo yacimiento de Los Laureles / Juan C. Romero[/caption]

Un colectivo exhibe y rehabilita los enclaves medioambientales y arqueológicos del término municipal de Aznalcóllar y reivindica su potencial turístico cerca de Sevilla.


Compartir imágenes y experiencias fue el punto de partida que estos días dará lugar a que el colectivo "Aznalcóllar Naturalmente" se constituya en asociación para divulgar la riqueza del entorno natural de Aznalcóllar. Reivindican su potencial en las primeras estribaciones de la Sierra Morena de Sevilla, donde destacan bosques de galerías, cuevas artificiales fruto de la milenaria tradición minera de la localidad o barrancos singulares.


La actividad de este grupo de amantes de la naturaleza, explica uno de sus integrantes, Antonio González Luque, se centra en recuperar para la práctica de senderismo las rutas que rodean Aznalcóllar. Cada etapa más allá de la actividad física es una inmersión en el patrimonio natural y arqueológico de la zona, y tiene fines pedagógicos en cuanto a que comparten los saberes acumulados de una generación a otra. No en vano, el pueblo se sitúa en una región estratégica, al tratarse de un corredor ecológico en torno al río Guadiamar que sirve de frontera a las provincias de Huelva y Sevilla, y a las comarcas naturales de La Campiña y la Sierra Morena.




[caption id="attachment_3969" align="aligncenter" width="584"]Una cría de zorro en la sierra aznalcollera / Juan C. Romero Una cría de zorro en la sierra aznalcollera / Juan C. Romero[/caption]

"Somos un grupo de amigos a los que nos apasiona el Medio Ambiente que decidimos organizarnos para compartir el conocimiento que quedaba en el imaginario colectivo de nuestros antepasados y de los trabajadores del campo" explica Antonio González, que asegura que la página "Aznalcóllar Naturalmente" creada en Facebook tuvo mucha aceptación "y pronto se fueron sumando más personas de nuestra comarca de la Vía de la Plata dispuestos a entregarse al campo para descubrir cuanto esconde la sierra y su rico patrimonio". De la riqueza que atesoran dan buena cuenta los restos arqueológicos que desde el Neolítico se documentan en la comarca, donde también se registran yacimientos mineros que suman siglos abandonados.


En el musitar por los senderos, que en su mayoría discurren campo a través, la majestuosidad de la sierra se hace presente y sale al encuentro de los caminantes. "Contamos con frondosos bosques de galería que en estas latitudes son muy poco habituales, con arroyos y veneros de agua todo el año, como por ejemplo la sierra de Los Laureles con un gran barranco, y cuyo trazado cuenta con galerías de antiguas minas", explica González, que reconoce que la frondosidad de la vegetación ha hecho que muchos de estos enclaves sean cada vez más intransitables. Ante esta adversidad, inherente al territorio, se han propuesto señalizar senderos y hacerlos accesibles.


En la fugacidad de un instante, en estas primeras estribaciones de la Sierra Morena donde no se superan los 400 metros de altitud, es posible el avistamiento de las especies naturales que pueblan un hábitat recóndito pero próximo. "Según la estación del año -explican desde el colectivo- en la sierra aznalcollera encontramos jabalíes, ciervos, tejones o alimañas como las garduñas, y otros como los gatos monteses o el zorro, que es un habitual de la zona". En la última expedición, el grupo se sumergió en una singular ruta: la vieja mina de Los Laureles, provistos con linternas para no perder detalle de este viejo pasadizo subterráneo que hoy habitan los murciélagos.


Merodeando sobre sus cabezas, las aves extienden sus alas. "El cielo lo visten los buitres leonados, los alimoches o los águilas reales e imperiales, o búhos", relatan a ABC Provincia desde este colectivo que busca crear conciencia dando forma a una programación a lo largo del año. "Queremos que dentro y fuera de nuestra frontera se sepa que Aznalcóllar es mucho más que la Mina", dicen, "porque vivimos en un entorno natural privilegiado con un gran potencial turístico que se encuentra todavía pendiente de descubrir y de poner en valor", concluyen.

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