Alanís saca pecho por su Carmen en un homenaje a la mujer trabajadora

Carmen Muñoz quedó huérfana en la Guerra Civil y enviudó a los 54 años, ahora recibe el homenaje de su pueblo en el Día de la Mujer Trabajadora


JUAN CARLOS ROMERO / PERIODISTA


La mujer trabajadora en Alanís tiene nombre propio, "Carmen", y en su pueblo están dispuestos a rendirle tributo a todas las mujeres trabajadoras reconociendo la lucha de una de sus vecinas más emblemáticas: Carmen Muñoz García.


A sus 82 años, esta vecina se mantiene con autonomía, lleva su casa como un reloj y recompensa toda una vida de sacrificios con alguna escapada a Cataluña, donde se enfunda el bañador para darse un baño en la manga del Mar Menor junto a una familiar. Atrás queda su infancia en el campo cuando quedó huérfana, su juventud entre costuras, y una madurez sacudida por la muerte de su marido que la llevó a limpiar y pintar casas para sacar adelante a sus tres hijos, Ignacio, María Dolores y José Sebastián.


"Mi madre se quedó huérfana siendo una niña porque a mi abuelo lo mataron en la Guerra Civil", relata Ignacio Contreras, el mayor de los hijos de Carmen, a ABC Provincia, "y ella se crió en el campo en la vecina localidad de Guadalcanal, donde trabajaba junto a su madre y sus abuelos", abunda.



Labores de costura


A los 18 años conoció al que sería su marido, José Contreras, y fijaron su hogar en Alanís donde dedicó su juventud a la crianza de sus hijos, sumando con sus labores de costura los recursos económicos que no llegaban por otros medios en una comarca deprimida como la Sierra Norte de Sevilla en el período de posguerra y en los años de la dictadura. "Durante muchos años estuvo trabajando de cara al público cosiendo medias pero la cosa se puso peor cuando murió mi padre, y se tuvo que dedicar también a limpiar casas, a blanquear y a prestar servicios de asistenta del hogar", cuenta Ignacio desde el bar donde cada día sigue llegando Carmen Muñoz para "echar una mano".


Las ganas de hacer cosas de esta vecina son imparables, reconocen en Alanís, dado que los años y los "achaques" no han sido un impedimento para que mantenga su actividad, su deseo de viajar cuando tiene oportunidad y su inquietud por seguir creciendo.



Libros y fútbol


En la casa de Carmen no faltan momentos para la lectura, a la que dedica buena parte de su tiempo. Pero las letras no lo son todo, y esta vecina aficionada al fútbol vibra cada semana viendo jugar a su equipo, el Sevilla Fútbol Club, y no duda en ponerse el bañador cuando las altas temperaturas del verano se hacen inaguantables para viajar hasta la manga del Mar Menor donde la recibe una prima "a la que quiere como una hermana", dicen sus familiares, para sumergirse en las aguas del Mediterráneo y compensar con unos días de ocio toda una vida jalonada de dificultades que afrontó con valentía.


Enviudó a los 54 años, unos meses después de que su hijo Ignacio abriera un bar en Alanís, donde esta todoterreno se entregó desde entonces. "Fueron momentos duros en su vida, pero no dejó de luchar y de darnos ánimos también a nosotros en nuestros proyectos", relata Ignacio, que disfruta estos días viendo a su madre jugar en las calles de Alanís con los tres nietos y un biznieto que ella lleva mima como un tesoro.


El Ayuntamiento de Alanís saca pecho de la trayectoria de esta vecina octogenaria y este fin de semana con motivo de los actos de celebración del Día de la Mujer Trabajadora reconocerá a Carmen Muñoz en un acto público por los valores y el espíritu de superación que lega para su pueblo. Con este homenaje lanzan un mensaje de reconocimiento a otras tantas mujeres anónimas que se verán también reflejadas en la exposición fotográfica "Mujeres en la historia" con las vecinas como protagonistas, que abre sus puertas en la calle Fernández Espino.

Comentarios