Hermano mayor en la sombra por estar casado con otro hombre

Antonio Jesús Chamizo, a la derecha, recuerda que fue hermano mayor entre 2006 y 2010 / J. C. R.

Las normas diocesanas impidieron a Antonio Jesús Chamizo, casado por lo civil con otro hombre, volver a ser hermano mayor de la cofradía de Villanueva del Río y Minas que dirigió entre 2006 y 2010



Antonio Jesús Chamizo lo ha sido todo en la Semana Santa de su pueblo donde ocupó en varios períodos cargos de responsabilidad de la hermandad del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de los Dolores, donde fue costalero o desde donde acompañó también como músico las procesiones y festejos de las comunidades parroquiales de Villanueva del Río y Minas y otras localidades próximas.


En octubre del año pasado, tomó la iniciativa elevando al Papa Francisco una misiva en la que detallaba su frustración y decía sentirse discriminado en el seno de la Iglesia por estar casado con otro hombre. El problema para Antonio Jesús Chamizo se produjo al momento de renovar los cargos en el seno de su cofradía, cuando la jerarquía eclesiástica no le permitió aspirar a formar parte de la junta de Gobierno de su hermandad por estar casado por lo civil.


Chamizo, que entre 2006 y 2010 ya había ocupado el cargo de hermano mayor, contrajo matrimonio civil con su pareja, Zeus, en el período en el que se mantuvo al margen de la cofradía, y al momento de volver a presentar su candidatura su relación con otro hombre fue el mayor impedimento, por eso elevó su caso hasta el Vaticano y en su misiva al Papa Francisco clamaba por la igualdad de los cristianos a la hora de aspirar a asumir cargos dentro de las hermandades.


La misiva logró la adhesión de miles de personas dentro y fuera de España, y propició la aparición de numerosos casos que, al igual que este vecino de Villanueva del Río y Minas, se sentían discriminados por el tratamiento que dispensa la norma eclesiástica al colectivo homosexual.


En este período Chamizo no se ha dado por vencido, reconoce a Pasión en Sevilla. «Al final logré formar una junta de gobierno, sin estar yo en ningún lado de manera oficial pero apoyando a este grupo amigos que en noviembre se hizo cargo de la hermandad», relata el aspirante, que reconoce haber asumido el cargo en la sombra, toda vez que apoya a la nueva hermana mayor, Aurora María Álvarez, que el pasado mes de noviembre asumió con una nueva junta de gobierno los designios de esta corporación religiosa de Villanueva.



Satisfecho por la continuidad de la hermandad


«Les dije que aunque no apareciese en los papeles yo iba a estar con ellos para llevar nuestra hermandad», relata Chamizo, quien reconoce además que su pugna se saldó sin una llamada al diálogo con el Arzobispado de Sevilla. «Por parte de la Iglesia no conseguimos nada, ni se pusieron en contacto conmigo desde el Arzobispado, pero yo estoy satisfecho porque no se ha perdido la hermandad, así que la nueva junta en la que estoy aunque sea sin papeles preparó en poco más de tres meses los cultos y la procesión del Viernes Santo», abunda.


Las normas diocesanas en vigor señalan que pueden concurrir a hermano mayor o a junta de Gobierno los miembros de dicha cofradía de ambos sexos que sean mayores de edad y, conforme al artículo 31, que se distingan por llevar una vida cristiana personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica.


Según explicó Chamizo, la delegación episcopal de asunto jurídicos de la Archidiócesis de Sevilla que dirige Antonio Vergara, excusó la negativa a que pueda ser hermano mayor de su hermandad en el hecho de «estar casado por lo civil», dado que no puede presentar la preceptiva credencial del matrimonio canónico, un sacramento de la Iglesia Católica que no ha sido reconocido cuando se trata de un matrimonio entre personas del mismo sexo.


El Cristo de la Buena Muerte y de la Virgen de los Dolores lograron en la jornada del Viernes Santo culminar su particular estación de penitencia, y Chamizo asegura que seguirá arropando a su cofradía y defendiendo el derecho de toda persona a formar parte de una Junta de Gobierno. «Lo importante ahora es que la hermandad sigue adelante, pero a mí me rechazaron cuando me casé con la persona a la que amo y todavía me siguen rechazando desde la Iglesia y eso es algo que tenemos que cambiar entre todos», concluye  Chamizo.

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