Moda serrana para vestir a la mujer con curvas

aznalcollar-moda-valladares-620x349

El joven diseñador Mario Valladares, formado en la escuela «Sevilla de Moda», se especializa en ropa de tallas grandes


Los cuadernos del instituto del diseñador de moda Mario Valladares guardan en sus páginas los primeros diseños que entre unas lecciones y otras esbozó esta joven promesa de la moda, con una afición que le viene de cuna gracias a su madre y a su abuela, que cosían y hacían arreglos y bordados en casa. «Ellas me enseñaban las puntadas y las claves del patronaje, que en casa lo he vivido de toda la vida», relata el modisto a ABC Provincia.


Formado en la escuela «Sevilla de Moda», donde cursa su último año, Valladares tiene entre sus referencias a modistos como el inglés Alexander McQueen, el hispano-británico John Galliano o el murciano Paco Rabal. Por el palacio de los Marqueses de La Algaba desfiló gracias al certamen de noveles de Andalucía de Moda con la colección «Damasonium Alisma», y lo ha hecho también en pasarelas temáticas como «Las Santas de Zurbarán» o «Jardines de Seda».


Desde la calle Mesa Grande Alta de Aznalcólar, donde tiene un pequeño taller, han salido diseños para varios concursos de moda nupcial como«Novias del Sur», y ha tocado la moda flamenca llevando a la pasarela la colección «Diáñez», un homenaje a su abuela paterna, Concepción Pérez Diáñez, que le impulsó para cumplir sus sueños.




Los tejidos fetiches que apasionan a este diseñador van desde la polipiel, al punto y otros menos convencionales como el neopreno. También disfruta dando forma a unas creaciones donde toman protagonismo las transparencias, por eso se propone vestir «a una mujer atrevida», reconoce.


Reivindica las tallas de la 42 a la 50 al hacer sus diseños pensando en la mujer con curvas, «las curvi», y trata de marcar distancias respecto a los patrones que de manera más habitual copan las pasarelas con tallaje inferior.


El último reconocimiento lo obtuvo a nivel nacional haciéndose con el premio de denominación de origen Ribera del Duero que le permitirá el próximo mes de septiembre poner un expositor en el Momad, el salón internacional de textil y complementos de Madrid. A esta ventana se presentará con una colección de moda de talla especial o «curvi» que estará dirigida a mujeres jóvenes y atrevidas.


Lo más gratificante para Valladares no es triunfar con su colección en un concurso, sino la carrera de fondo que hay detrás de cada trabajo realizado, y el tratar de avanzar paso a paso de manera consecuente con lo que desea transmitir en sus diseños y colecciones.


«Lo más gratificante es el aplauso de la gente cuando en poco más de diez o quince minutos que dura un desfile de moda en la pasarela se presenta tu trabajo de todo un año o de varios meses para dar forma a los diseños», explica este aznalcollero.



El «boca a boca»


En este tiempo ya ha aprendido «que no se puede empezar la casa por el tejado», y entre exámenes y presentaciones para culminar su último año de la escuela de diseño de moda se acerca a su taller en Aznalcóllar para avanzar en el diseño de otros trabajos que afronta por encargo y confecciona a medida. El boca a boca ha hecho que cada uno de sus trabajos se traduzca en nuevos encargos, y le permite alzar la vista al frente para dibujar nuevos horizontes. «En mi taller me encargo de hacer a medida vestidos y trajes de flamenca, de fiesta y de bodas, y también saco adelante otros trabajos como vestidos para comuniones», abunda.


Esta primavera ha cumplido 24 años pugnando por innovar y por seguir formándose, por eso a medio plazo pretende especializarse en el arte del vestuario para el teatro y el cine.

Comentarios