Ruedas de Cantillana que llegan a Europa, África y América Latina

Javier Jiménez, responsable de producción de la fábrica, junto a uno de sus ingenieros


TEJWheels, un negocio familiar que va por la tercera generación tiene a Michelin y Firestone entre sus clientes y es la única fábrica española en el sector agrícola e industrial





En ABC DE SEVILLA



La avenida del Guadalquivir de Cantillana es sede de una de las cinco fábricas de llantas, discos y ruedas para maquinaria agrícola e industrial que existen en Europa, y una de las diez de este tipo que existen a nivel internacional. La fábrica Eduardo Jiménez, gestionada por la tercera generación familiar, opera con la marca TEJWheels y está a punto de celebrar el 80 aniversario desde su fundación, en 1937, por Eduardo Jiménez Álvarez.


El negocio cuenta hoy con unas instalaciones de 17.000 metros cuadrados distribuidas en espacios para el almacenamiento, la cadena de producción, pintura y acabado, así como el laboratorio o la oficina de innovación. Desde Cantillana exportan su producción de fábrica a 22 países de tres continentes:Europa, África y América.


«En el sector nacional Michelin, Firestone y Kubota son nuestros grandes aliados y los principales clientes desde que mi padre, de la segunda generación que ha administrado la empresa, apostó por centrarse en la fabricación de ruedas», detalla el gerente, Eduardo Jiménez. Las exportaciones en estos momentos llegan a toda la Unión Europea, los países del Este, Rusia, América Latina y Caribe, Sudáfrica, Argelia y Marruecos, donde tienen una delegación abierta en Tánger que posibilita las transacciones comerciales con el reino alauita.




Son tres hermanos los que lideran actualmente el grupo que emplea de manera directa a cerca de un centenar de personas: Eduardo se ocupa de la gerencia, Jesús de la venta y exportaciones, y Javier de la producción y expedición de fábrica.


Los nietos del fundador se fueron involucrando en la gestión de la empresa desde el año 1992, y asumieron sus funciones en el año 2000, coincidiendo con una reestructuración del modelo de negocio. «Nos dimos cuenta de que en España no había ninguna fábrica centrada en fabricar llantas, discos y ruedas para maquinaria agrícola e industrial, y nos centramos ahí, donde seguimos siendo los únicos», precisa el gerente.


Cuando Michelin y Firestone cerraron su línea de fabricación de ruedas en España adquirieron parte de la maquinaria para asumir la producción y mantener el servicio a algunos de sus clientes. De hecho, la fábrica es la única proveedora de Kubota en Europa, y para fabricar sus productos diseñaron y crearon tanto su propia maquinaria como sus instalaciones.


La crisis económica a partir del año 2009 provocó una caída en la facturación hasta los tres millones de euros y forzó a los empresarios a adaptar la estructura para adaptarse al nuevo escenario con una reducción de la plantilla, que se mantuvo en torno a la treintena de empleados.


Con el hundimiento de los mercados en España, la empresa apostó por abrir una fase de expansión comercial para superar la crisis y seguir creciendo llevando su producción a otros mercados. Esta fase de internacionalización se tradujo en un cambio en los flujos comerciales que hasta 2010 soportaba unas ventas del 80% de la producción entre España y Portugal, y el resto del exterior, cuando en la actualidad el 80% sale de la Península Ibérica, que adquiere el 20% de la producción de los talleres Eduardo Jiménez.


El último ejercicio económico, en 2015, lo cerraron con una facturación próxima a los 9 millones de euros, dando empleo estable a entre 70 y 90 personas. Pese a lo abultado de estas cifras, la empresa sigue siendo netamente familiar y pugna además por cuidar los nexos que la unen a su entorno.


En este sentido destacan detalles significativos como la aportación económica anual que hacen a hermandades y asociaciones locales, o la colaboración coneventos solidarios y benéficos que se organizan en Cantillana.

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