"Las imágenes están revestidas de veracidad, pero son falsas"

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El profesor y fotógrafo Eduardo D’Acosta desmonta las falacias que esconde la imagen e inspira en Gerena su último proyecto



En la calle Miguel de Cervantes nació, echó los dientes en La Cantina y dio las primeras patadas a una pelota en la zona de La Rodadera. Estos pasajes de la infancia en Gerena marcan el último proyecto que esboza Eduardo D’Acosta, fotógrafo y profesor de la Escuela de Arte de Sevilla y de la Universidad de Málaga.

"La fotografía ha sido para mí un instrumento para conectarme con ese universo imaginario de la infancia, de la sorpresa, del descubrimiento", precisa este gerenero de 41 años formado en la Universidad de Sevilla en Publicidad y Bellas Artes, y especialista en fotografía contemporánea, que ha desarrollado su trayectoria profesional, desde que a los 25 años dio sus primeras lecciones en Santander, a caballo entre las aulas y las galerías de Sevilla y Málaga.

Mientras avanza en su tesis doctoral, reflexiona sobre su último proyecto fotográfico, "La vida en el mañana", donde rescata de su memoria las estampas de su infancia para desvelar los condicionantes que deja en las personas el paso del tiempo. Y es que su familia, y su vinculación a un lugar, Gerena, pese a los períodos que ha pasado fuera, han sido los grandes aliados de D’Acosta para crecer profesionalmente, "porque es mi gancho con un tiempo pasado, la niñez, y las imágenes que la acompañan", abunda.

Curtido profesionalmente junto a otros profesionales de las artes como Ignacio Tovar o Pepe Soto, y con la ayuda de su hermano Sema, periodista y comisario de exposiciones, en su trayectoria ha tratado de reafirmar su criterio fotográfico y de desmontar las falacias que esconden las imágenes. "Toda imagen tiene intereses y cuenta una parte de la historia, la que nos interesa contar", precisa a ABC Provincia, y baja la teoría a la práctica con un ejemplo: "cuando la mayoría de la gente viaja está deseando hacerse una foto delante de la Torre Eiffel y colgarla en redes sociales como un trofeo para enunciar dónde hemos llegado".

La facilidad con la que se accede hoy a la información ha configurado un ecosistema complejo que entraña serias confusiones para la ciudadanía, y para el que buena parte de la población no está lo suficientemente formado. "Es fundamental concienciarse de la realidad que nos rodea y saber que cualquier imagen que vemos en los medios está revestida de veracidad pero es falsa", dice de manera contundente. "Hay que tener en cuenta que detrás de una fotografía hay un fotógrafo que ofrece su punto de vista, hay un editor que la va a usar según los intereses de la línea editorial de ese medio, y que al final se mostrará de la manera afín a los objetivos que persiga", aclara D’Acosta.

Los "smartphones"


El acceso generalizado a cámaras de fotografía profesionales o a modernos terminales "smartphones" hace que se hagan muchas fotografías, pero no por el hecho de hacerlas todos los que la hacen pueden ser considerados fotógrafos. "No es lo mismo hacer fotos que sacar una buena fotografía o ser fotógrafo", dice D’Acosta.

"Es preciso tener cultura visual y estar al tanto de la impronta de los fotógrafos prestigiosos y hay que tener también capacidad para decidir, algo que falta a muchos que están empezando, el criterio", detalla el maestro, que asegura que los primeros cinco o seis pasos para la especialización en fotografía se dan fácilmente: "Lo difícil es avanzar y superarse para llegar a los niveles superiores con cultura visual y criterio fotográfico", concluye.

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