Peregrinos de la Vía de la Plata se sumergen hasta la cintura en la primera etapa de Sevilla a Guillena

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La crecida del Arroyo de Los Molinos obliga a los caminantes a sumergirse para avanzar, mientras la asociación de peregrinos señaliza un itinerario alternativo y pide soluciones a la administración.



Peregrinos que se sumergen hasta la cintura para seguir adelante a la altura del vado del Arroyo de Los Molinos, antes de culminar la primera etapa de Sevilla a Guillena. Son las imágenes que quieren evitar desde la asociación Amigos del Camino de Santiago por la Vía de la Plata, que esta semana avanza señalizando un itinerario alternativo mientras demanda soluciones a las administraciones.

La temporada de lluvias ha provocado la crecida del Arroyo de Los Molinos, haciendo intransitable el paso de los peregrinos que hacen esta ruta del Camino de Santiago por la Vía de la Plata en la primera etapa desde la catedral de Sevilla a Guillena.

La asociación Amigos del Camino de Santiago ha ideado un itinerario alternativo con el propósito de salvar el tramo afectado por el desbordamiento del arroyo para facilitar de manera provisional el paso a los peregrinos, que se veían obligados desde hace varios años a sumergirse hasta la cintura si deseaban seguir adelante, o a detener su marcha y buscar otras vías.

La nueva variante, sin valor histórico, está siendo señalizada a lo largo de todo el trazado en los últimos días con las características flechas amarillas que guían a los caminantes. Bordea por la margen izquierda la Ribera de Huéznar a la salida de Santiponce y discurre por las localidades de La Algaba y Torre de la Reina para retomar luego el Camino Mozárabe original hasta el pueblo de Guillena, donde se encuentra el albergue de peregrinos municipal.

El cruce de Los Molinos se complica cada año con la llegada de las primeras lluvias y el malestar de los peregrinos tiene eco a nivel internacional, como prueban los vídeos y fotografías en todas las lenguas que exhiben en redes sociales. «Llevamos varios lustros trabajando para que se solucione y a pesar de las promesas de las administraciones implicadas, tanto municipales como provinciales y autonómicas, no se ha materializado nada», relatan desde la asociación que defiende a los peregrinos.

«A propuesta de la junta directiva, y por acuerdo unánime, se aprobó buscar una vía alternativa para que, en tiempo de lluvias, el peregrino pudiera seguir su tránsito en mejores condiciones», anuncia la asociación. «Tras un concienzudo estudio del terreno y labores de exploración de un grupo de socios, se ha trazado una alternativa para cuando, tras temporales de varios días, el vado queda impracticable», explican.

El tramo que queda inundado por la corriente de agua de la ribera fue intervenido hace dos años, pero las obras para tratar de encauzar las aguas no lograron solucionar de manera definitiva el problema. «Las obras de acondicionamiento en 2014 fueron insuficientes ya que se rellenó con tierra el vado y se colocó un tubo de escaso diámetro para que pasase el curso del arroyo que, dos años después, se lo ha llevado la corriente, al igual que el dinero de esta chapuza», critican en una petición que los peregrinos hacen en la web donde buscan comprometer a las administraciones para la ejecución de las obras en el vado de Los Molinos.

Compromiso de la Diputación

El proyecto para edificar una pasarela peatonal en este punto que limita con los términos de Guillena, Gerena y Salteras está comprometido por la Diputación de Sevilla, según el consistorio guillenero, y así lo reafirmaron el compromiso en diciembre de 2015.

El consistorio reconoce que es una demanda histórica «tanto para la asociación que defiende a los peregrinos por la Vía de la Plata como para el consistorio, que lo ha aprobado en varias mociones en sesión plenaria». No obstante, las obras siguen pendientes, motivo por el seguirán reivindicándolas.

La asociación reitera que se trata de una modificación con carácter provisional motivada por la crecida del arroyo, y afirman que en ningún caso dejarán de reclamar la recuperación del trazado original del camino.

En la segunda etapa, la Vía de la Plata sigue su curso desde Guillena a Castilblanco de los Arroyos, donde en 1999 se abrió el primer albergue municipal de peregrinos de Andalucía, y avanza luego hasta Almadén de la Plata y El Real de la Jara en la provincia de Sevilla.

Las modificaciones, en otoño e invierno, coinciden con la etapa de menor afluencia de caminantes, respecto a los meses de mayo a septiembre. Un perfil del peregrino muy repetido en los libros de peregrinos que atesoran los albergues es el de una persona de entre 50 y 70 años. De complexión atlética, de mente inquieta y con un nivel socio-cultural alto.

A las arenas de esta peregrinación se lanzan por una noción más espiritual que festiva o religiosa, y es que el camino de 1.001 kilómetros que recorren de Sevilla a Santiago no es una romería y el fin en pocas ocasiones está en la imagen del santo en Compostela, sino en avanzar en el camino mismo para conocer y reconocerse en el encuentro con otras personas.

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